Las formas del dinero: una historia del valor
El Museo
Arqueológico Nacional de Madrid es el museo arqueológico más importante de toda
España, y desde su reforma, concluida en el año 2014, se ha convertido en uno
de los museos más visitados de la capital con más de medio millón de visitas
anuales.
Dentro de
este museo, se puede visitar una exposición titulada “la moneda, algo más que
dinero”, donde se muestra la presencia y el significado de la moneda en cada
una de las etapas que han ido sucediendo a lo largo de la historia. Además, se
analiza la moneda desde un punto de vista social y genérico, ya que transmite
una gran cantidad de datos sociopolíticos, económicos y artísticos, y nos sirve
para conocer diversos aspectos de la vida pasada.
Si nos situamos
en el pasado, se puede saber que las primeras monedas elaboradas se hicieron
con el cometido de pagar a los ejércitos y a las obras públicas, ya que la
moneda era un sistema sencillo para contar las cantidades y como estaba
garantizada por el Estado, se obtenían muchas ventajas para pagar salarios,
multas, impuestos e, incluso, deudas de guerra. A partir de ahí, las monedas
confeccionadas con oro y plata fueron un instrumento de intercambio para el
comercio.
Además,
debido al hallazgo en el templo de Artemisa en Éfeso, datado en el siglo VII
a.C, se puede saber que se llevaban a cabo ofrendas monetarias a los santuarios
para conseguir así la protección divina. Incluso, en la Antigüedad clásica era
muy habitual enterrar a todos los difuntos con una moneda, “pagando” el viaje
al mundo del más allá, un fenómeno que se extendió tanto en la época medieval
como en la época moderna.
Al hablar
de monedas, es imprescindible hacer una distinción entre imitación y
falsificación. Las imitaciones son aquellas monedas de curso legal que tienen
un aspecto parecido, aunque no es idéntico y con ellas, logran beneficiarse del
prestigio que tiene esa moneda en concreto. En cuanto a las falsificaciones, es
la fabricación ilegal de monedas realizada para hacerlas pasar por auténticas.
Tal y como se observa a lo largo de toda la exposición, un falsificador estaba
condenado a los castigos más estrictos, incluso se le imponía la pena de
muerte.
Actualmente,
las monedas son el instrumento más esencial de la vida diaria de las personas y
por ello ha conseguido evolucionar hasta dinero electrónico que es el que
manejamos en nuestro día a día. Pero gracias a cada espacio de esta exposición,
encontramos que las monedas también transmiten historias sobre las sociedades
que las crearon, los gobiernos que las acuñaron y sobre las personas que las
han utilizado. Durante toda la historia, las personas han utilizado como
dinero, aquellos objetos inusuales que eran de gran valor por su material o
ritual y, además, eran fáciles de transportar.
En Mesopotamia se utilizaban metales para realizar
diversos pagos, como en muchas culturas que usaban utensilios domésticos,
herramientas y artículos de adorno. Por ello, se puede entender que cualquier
objeto se podía convertir en dinero siempre que se estableciera el valor que
tenía, como el cacao y las conchas en la antigüedad, o como las tarjetas de
crédito y los abonos de transporte.
Antiguamente,
la moneda se fabricaba a través de la acuñación a martillo y la fundición, pero
cuando surgió la Edad Moderna, se realizaba a través de la acuñación mecánica,
permitiendo así una mayor velocidad y, además, consiguiendo reducir el riesgo
de falsificación. En el año 1783, España consiguió fabricar sus primeros billetes a través del Banco Nacional de San Carlos.
Al acabar,
se puede encontrar una zona centrada en la numismática, la ciencia que se
encarga del estudio de cada una de las monedas, medallas y otros objetos que
están relacionados con ellos. Esta disciplina se originó en el siglo XVI y su
aportación es muy relevante para el conocimiento del pasado. De esta manera, se
puede observar cómo acercarse al estudio del dinero y comprender cada objeto
dentro de su contexto histórico.

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